11 9 / 2011

¿Sabías que los perros SI ven a color?. Solamente que ven como los daltónicos y aparte ven en Wide Screen

pierdetutiempo:

shengdi:

bioodstone:

me-convierto-en-geek:

(via alchemistdreamer)

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29 8 / 2011

Semáforo en rojo

Y finalmente se bajó del coche, luego de un larguísimo beso del que pensé que nunca acabaría. Se bajó, y a los cuerpos contorsionados y los labios mordidos le siguió el juego de moradas a través del cristal de la puerta, los gestos de cariño y el aroma de la despedida. “Continuamos mañana”, le dije. Y aceptó.

Lo duro no fue la despedida. Su saliva tenía algo de embriagador que apaciguaba el más leve síntoma de tristeza y nostalgia. Una vez hubo entrado en su portal y yo emprendido la marcha tampoco noté su ausencia. El momento doloroso llegó con el primer semáforo en rojo que se me interpuso en el camino. Al detener el coche miré a la derecha buscando su boca y sólo encontré un asiento vacío, portador, ahora sí, de la temprana nostalgia que amenaza con acompañar el resto de la noche.

01 8 / 2011

Where can I get it? :P

(Source: putamerdahermes, via internetisgonnakillme-deactivat)

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29 7 / 2011

Doble vida

Llevo varios años, seguramente más de cinco, tratando de sacar esta historia en forma de canción, sin conseguirlo. Tras mucho esperar, quizá demasiado, me he animado a redactarla del modo en que la quería enfocar.

Si Arturo no llevara esta doble vida, muy posiblemente no podría haber asegurado a sus hijos el pan del que se alimentaban cada día, ni podría haber proporcionado a su esposa las satisfacciones que ésta pudo disfrutar.

Doble vida. De día ejercía de padre responsable, contribuyendo a la conciliación familiar y colaborando en la educación de sus hijos. De noche andaba las calles de su ciudad en busca de quienes no habían satisfecho las deudas contraídas. A las siete de la mañana, siempre a las siete, Arturo llegaba a casa y se encontraba a su familia esperándole para desayunar. Era el punto de reunión de cada mañana; luego, los niños iban al colegio, su mujer, Victoria, a trabajar, y Arturo a dormir.

Maldita doble vida: matón de noche, padre de día. 

Lo peor era ocultar su verdadera identidad laboral a los suyos. Había conseguido hacerles creer que era vigilante jurado, y que sus turnos eran siempre nocturnos. Él era víctima de una decisión que antaño debió tomar; y su familia era víctima de esa misma decisión y de la mentira que Arturo había tenido que construir para escapar de una ruptura inevitable.

Arturo contaba a sus hijos historias que nunca habían ocurrido, y enseñaba a Victoria nóminas que había aprendido a falsificar. Todo por tratar de normalizar una mentira que nunca debería desvelarse.

Esta noche tocaba la misión más importante que había tenido que enfrentar. Mientras Victoria pensaba que su marido estaba vigilando una operación rutinaria, pero compleja, de trasvase de dinero en efectivo entre entidades bancarias, Arturo se encontraba en el muelle, en una doble operación de tráfico de drogas y ajuste de cuentas que debía acabar con la mercancía embarcada y con el clan rival eliminado del mapa.

Arturo había estado entrenando para este día. Un arma nueva, un chaleco nuevo, un coche blindado nuevo, veinte maniobras de evasión nuevas. Y, sobre todo, un trabajo de desgaste psicológico que había hundido a muchos de sus compañeros, orientado a evitar los miedos de última hora y los cargos de conciencia.

Olor a tostadas, ya frías. Un bote de mermelada que ya ha perdido el frío. La mantequilla, con textura aceitosa. El café con leche, con el poso ya acumulado. Es martes; son las once y media, y Victoria y los niños siguen esperando a que llegue Arturo para empezar a desayunar.

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14 6 / 2011

Si quieres conocerme, agrégame y hablamos ;-)

(Qué conste en acta que todos los hechos aquí narrados son fruto de siete minutos de delirio mental bajo la ducha. Nada de lo aquí narrado ha ocurrido en la realidad).

(O eso creo).

No suelo narrar mis andanzas en tierras cibernéticas, pero hoy haré una excepción.

Acabo de darme de alta en la red social MiRedSocial. Dicen que está muy bien, que permite la interactuación multimedia entre sus usuarios y que las empresas no campan a sus anchas en cada perfil. Tiene buena pinta.

Bueno, termino de rellenar los datos y…

“Sobre mí”.

Anda, que original. Tengo que describirme. 

¿Y qué pongo?

Veo un botoncito con un signo de interrogación. Voy a pincharlo. Seguro que es ayuda.

Habla sobre ti: cómo eres, tus hobbies, tus proyectos, tu cita favorita…

Además, ahora, si pones @ podrás etiquetar a un contacto tuyo; si pones # podrás generar una lista de interés; si pones $ podrás blablablá; si pones & podrás blebleblé; si pones Ψ podrás bloblobló; si pones…

Sí… una ayuda…

Bueno… a ver qué pongo.

Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. Borra. Borra. Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. Borra. Teclea. Teclea. 

Ya está.

Envia… ¡NO! Espera. Voy a leerlo, no sea que haya alguna farta de hortografía.

Hum… soy moreblablablá… me gusbloblobló… mi sueño es foblebleblé…

¡Ostia! Me olvidaba de los libros y las películas. En este apartado es donde hay que destacar. A ver:

Teclea. Teclea. Borra. Borra. Teclea. Teclea. Teclea. Borra. Teclea. 

Bien.

Enviar.

Tu descripción ocupa 745 caracteres, pero sólo puedes enviar hasta 400 caracteres”.

Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Teclea. Borra. Teclea.

Ya.

Envia… ¡NO! Mecachis en la porra. ¡Mi cita favorita!

Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. 

No, por dios, que cursilada.

Borra. Borra. Borra. Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. 

¡JA!

Envia… ¡NO! No puse lo del máster, ni el viaje que tengo pensado hacer a Pornugal, ni lo del Pokemon oro…

Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. Borra. Borra. Teclea. Teclea. Teclea. 

Ya está. Ahora quito espacios, abrvio cmo s fra 1 mvl y lo subo.

Enviar. 

“Tu descripción ocupa 401 caracteres, pero sólo puedes enviar hasta 400 caracteres”.

¡¡¡FFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!!!

A tomar por saco.

Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. Borra. 

Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. Teclea. 

A ver qué tal ahora.

«Si quieres conocerme, agrégame y hablamos ;-)»

De lujo. Que original, coño. Voy a ser la estrella de la red social.

Enviar.

Luego de 15 minutos navegando me di cuenta que la mayoría de perfiles, en el apartado “Sobre mí”, ponían, exactamente, «Si quieres conocerme, agrégame y hablamos ;-)». ¡Qué cadena de seis eslabones ni qué mierdas! Al final todos somos iguales.

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03 6 / 2011

Sabor a vida

Quise escribir esto nada más llegar anoche a casa, pero el cansancio me pudo, y hoy anduve demasiado liado.

Se trata de una reflexión cortita, breve, pero que tiene ganas de salir y abarcar todo lo abarcable. Se trata de exhalar esa sensación que no sabes describir, ni dibujar, a veces ni tan siquiera imaginar.

Una voz familiar, un olor conocido, un gesto irrepetible, una mirada que adivinas. Un amigo que vuelve. Y a veces parece que lo ves más que a tu vecino. Y sin embargo está allá, lejos, en un sitio que parece inalcanzable.

Inalcanzable. Ni los calendarios ni los dineros ni las fuerzas dan su brazo a torcer para encontrarnos en otro sitio que no sea aquí. 

Da igual. Vernos es lo que importa. Vernos, hablarnos, sentirnos, querernos, recordarnos… recordarnos que siempre estamos presentes y que nunca faltaremos si es por voluntad propia.

Las buenas noticias siempre son mejores que las malas. Pero las malas noticias, aun así, tiene su lado amable: la vida sigue y, con ella, seguimos todos. Intactos. Unos más, otros menos, pero intactos.

Al final uno se queda con un sabor que no sabe describir. Un sabor que no se queda en la boca, sino que se palpa en cada rincón del cuerpo. Desde las yemas de los dedos hasta el lóbulo de la oreja. Es un sabor que mezcla todo y no mezcla nada; que recuerda a todo y que nada se le parece.

Sabor a vida :)

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27 4 / 2011

internetisgonnakillme:

Bad taste…But it’s funny XD 

internetisgonnakillme:

Bad taste…
But it’s funny XD 

(via internetisgonnakillme-deactivat)

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26 4 / 2011

Una palma y cinco dedos

Es la mano instrumento de amenazas
es herramienta para construir una amistad
y armamento que garantiza destrucción
es barrera que detiene o señal
que muestra la correcta dirección.

Es la mano instrumento de labranza
fuerza obrera que levanta un país
artefacto que compone una canción
no hay mil manos que detengan el misil
que un solo dedo pulsando disparó.

Es la mano conquistadora de fragancias
en colombina búsqueda de la pasión
y compañera infatigable en soledad
tienta y busca hasta dar con el calor
busca y tienta en la brega hasta el final.

Es la mano portadora de hazañas
de las malas, de las buenas y de otro elenco
y sin embargo no hay mano especial
¿cómo pueden una palma y cinco dedos
ser tan héroes y tan villanos a la par?

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26 4 / 2011

No encuentro palabras para calificarlo, asique creo que el mejor cumplido posible es rebloguear.

singasonginmymind:

La cacerola que está a punto, pero no hierve.
Dame cinco minutos y nos vamos.
El mensaje de texto que dice “t spero abajo”

Estar a quinientos metros en la mitad de un atasco.

La nivelación de la postura del asiento del coche,
El paisaje de las ventanas del servicio de transporte…

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25 4 / 2011

Cadena perpetua

Sentado. Estaba sentado en aquel mullido asiento frente a la celda que debería habitar de ahí en adelante. Pero aún quedaban por resolver algunos breves asuntos; prácticamente meros asuntos burocráticos. Realmente su condena era una condena burocrática.

Seguía sin entender qué delito había cumplido. Sentía, cada vez con más convicción, que sus dudas no serían disipadas. Estaba condenado, y punto. Sin una defensa, sin un solo instante para explicarse, sin un turno para decir cuanto quisiera que constara en acta. Nada.

Absolutamente nada.

Estaba condenado. Por un delito que todos daban por hecho menos él, que no reconocía nada extraño en su proceder diario. 

De pronto sintió un calambrazo en su brazo y sintió la inevitable necesidad de no oponerse a la fuerza que le arrastraba. Un agente, cuya fuerza era notable, le agarró del brazo y le hizo incorporarse de ese mullido sillón, llevándole de cualquier manera a una sala contigua.

En cuanto entró adivinó la escena de un juicio. Estaba el juez, estaba el fiscal y estaba lo que parecía ser su abogado. 

—Su abogado— dijo el siniestro personaje. 

Los tres iban con el mismo uniforme; resultaba imposible distinguirlos, con las corbatas del mismo color, las chaquetas del mismo color y las camisas del mismo color. 

El juez me ordenó a sentarme. Me miró por encima de las gafas y me informó de que iba a ser sometido a un juicio sumarisimo. 

—¿Sumarísimo?— pregunté. Mi abogado me recomendó no dilatar el proceso, por mi bien. “Por mi bien”. El fiscal sólo se limitó a describir el delito del que me acusaba. 

—Sí, hice eso— contesté —pero eso no es un delito. ¡Todo el mundo lo hace!—.

—Entonces todo el mundo será condenado— sentenció el juez. 

Tras dar dos sonoros martillazos, absolutamente prescindibles, leyó en voz alta la sentencia a cadena perpetua:

» Por el delito de adquisición de vivienda en una sociedad consumista, con el agravante de aceptación de la participación en economía crediticia, condeno al acusado al abono perpetuo de mensualidades hasta la satisfacción de la deuda contraída con el vendedor, sin que el riesgo de insolvencia pueda ser motivo para la renegociación de las condiciones.

Un funcionario de prisiones, igualmente ataviado con ese siniestro uniforme, me esposó las manos y me condujo a mi celda. A la celda donde cumpliré la cadena perpetua.